Las constelaciones Elípticas

Las constelaciones Elípticas

Como si de la misma Biografía de la Tierra se tratara, el paso del tiempo sucede, bajando a través de las constelaciones el potencial que desea ser vivenciado, llegando a la tierra y expresándose a través de nosotros, el ser humano, de nuestro sentir, pensar y hacer. Dejando su impronta, vuelve evolucionado en arco biográfico, dando paso a la bajada del siguiente potencial, a una nueva era, siendo cuerpo físico, cuerpo anímico y cuerpo espiritual, como arquetipo Universal y, sintiendo el hombre en su propio ser, la mera replica sensorial de ese arquetipo, en cuerpo, alma y espíritu.

“…De esta manera el año se convierte en un arquetipo de la actividad anímica humana y a la vez en una fuente fecunda de auténtico auto-conocimiento…” .

Todo es continuo movimiento de la tierra, el sol, la luna, los planetas y las constelaciones como una profunda respiración que revela los diferentes ritmos planetarios a los ojos que observan cada vez más despiertos.

Ritmo sidéreo. La luna, alma de la tierra, mensajera, unificadora de lo que sucede, nos ofrece información con sus diferentes movimientos. Podemos observar el ciclo completo de la luna cada 28 días aproximadamente  (actualmente algunos meses la luna tarda 29 o 30 días de luna nueva a luna nueva, ¿quizás se esté alejando?), como una respiración vivida por la tierra, asciende y desciende dándole una vuelta completa

Ritmos sinódicos. Pero hay otro ritmo, donde la luna, efectuada la vuelta completa a la tierra, sigue hasta encontrarse con el sol 30 grados más en su recorrido, para así encontrarse constelación, sol, luna, y tierra alineados, cada mes 30grados más con lo que nos dan 12 calidades (12x30grados es igual a los 360 grados de la esfera), 12 impulsos diferentes, los de cada constelación zodiacal.

Crecer y menguar es otro movimiento de la luna. Cuando empieza a crecer, nace finamente por el Oeste, y rápidamente desaparece, pues su meta es el Oeste, pero cada día hasta la luna llena aparece unos 13grados más hacia el Este, siendo cada noche más visible, antes y durante más tiempo.

La luna llena siempre se opone al Sol. Juntos Luna y Sol nos dan un movimiento de mucha importancia. En invierno el arco del sol pasa rasando el horizonte por su punto más bajo, mientras la luna domina el alto cielo, así van, luna descendiendo y sol ascendiendo,  hasta la pascua (pascha =  pasar más allá) donde el sol sobrepasa a la luna en el arco que forman cada uno, en este momento comienza el calendario del Alma, es el Punto Vernal, donde comienza también el impulso del Zodiaco con Aries.

En otoño el símbolo se invierte, el sol baja y la luna sube, es el punto otoñal, continuando el Zodiaco con Libra, con las fuerzas del despertar lunar, regresando el corazón pensante.

Apogeo y Perigeo es otro dato significativo de la luna. La luna describe  una eclipse casi circular alrededor de la tierra, de la que existe el punto más cercano de su órbita a la tierra (perigeo) y el más alejado a la tierra (apogeo), a su vez más cercano o lejano a las constelaciones. Como mediadora, como guía de nuestras aguas, nuestras mareas, nuestra propia sangre, la luna acerca la información del cuerpo físico al cuerpo espiritual y de la tierra al cosmos, de nuestro cuerpo a nuestro espíritu, y del espíritu al cuerpo.

Luz. Los planetas y las constelaciones, las estrellas y nebulosas, su luz llega a la tierra en proporción a la distancia en la que se encuentran. Si observamos el cielo en una noche negra y limpia podríamos distinguir la luz de unas 3.000 estrellas, reconociendo las más brillantes en o cerca de la Vía Láctea.

De todo este gran espectáculo nocturno, reconocemos que allá por donde el Sol pasó, ahora pasa una serie de estrellas que forman las constelaciones eclípticas (13).  En la esfera celeste (Norte y Sur a la vez) se reconocen 88 constelaciones, de las cuales algunos podríamos decir fueron nuestras antiguas casas y otros que serán nuestros próximos destinos.

  1. Aries (Aries-Arietis / The Ram),
  2. Tauro (Taurus-Tauri / The Bull),
  3. Géminis (Gemini-Geminorum / The Twins),
  4. Cáncer (Cancer / The Crab)
  5. Leo (Leo-Leonis / The Lion)
  6. Virgo ( Virgo-Virginis / The Virgin),
  7. Libra (Libra-Librae / The Scales)
  8. Escorpión (Scorpio-Scorpions / The Scorpion)
  9. Ofiuco (Ophiucus-Ophiuci / The Serpent-Bearer)
  10. Sagitario (Sagitarius-Rü / The Archer)
  11. Capricornio (Capricornus-ni /The Sea-Goat)
  12. Acuario (Aquarius- Aquarii/The Waterman)
  13. Piscis (Pisces/the Fishes)

El 13. Como fueron los apóstoles en la mesa, como lo eran las hadas de la bella durmiente. El 13 escondido y no reconocido. Bien, pues llega el momento, la era de reconocer aquello que permaneció escondido.

El treceavo apóstol fue Jesús-Cristo, con la fuerza de Logos, de la Sabiduría Universal, como el sol del zodiaco. Este principio superior de logos tiene su origen en una esfera más allá de las fuerzas zodiacales y es el camino para que el Yo transcienda el Zodiaco, para que transcendamos aquello con lo que venimos, desde el Autoconocimiento, y la diaria observación, acción y pensamiento.

La treceava hada fue la que dio el Impulso-posibilidad de muerte-resurrección al cabo de 100 años, con la llegada de un príncipe concreto, al que se le abriría el camino para romper el maleficio, desde el amor, la intuición y el coraje entre otros

Igual  Ofiuco-La serpiente, la treceava constelación, manantial para las otras 12 de la armonía absoluta, repartida en cada una de ellas que a su vez son fuente para nosotros.

Rudolf Steiner explica cómo es de importante el horóscopo del momento de la muerte física, pues teniendo en cuenta su nacimiento, se puede observar la evolución, el esfuerzo individual y la transformación del hombre en su vida.

El Yo es la gran fuerza de la Naturaleza Solar, capaz de transformar el alma, que es de naturaleza lunar.

“…El “Yo” labora dentro de los otros tres cuerpos (cuerpo físico, cuerpo etéreo y cuerpo astral) y los transforma. En virtud de estas transformaciones se generan, en escalón inferior, el ama sensible, la racional y la consciente; y en un escalón superior se forma el Yo espiritual, el espíritu de Vida y el hombre espíritu. Estos aspectos de la naturaleza humana se hallan en las más variadas relaciones con todo el Universo, y su desarrollo está ligado al de este. Mediante el estudio de este proceso se penetra en misterios más profundos de la entidad humana…”R.Steiner (IV La evolución del mundo y el hombre, La ciencia oculta).

Aunque me cabe recordar, tal como contempla esta agenda, que las constelaciones que están en la línea elíptica son trece, (ofiuco la decimotercera), y así asocio cuando leo de Steiner que la Euritmia nos hace desarrollar un sentido más: el Sentido del Destino. Seguiremos investigando.

Todo se conjuga y se entreteje
lo uno en lo otro obra y vive
potencias celestiales ascienden y descienden
pasándose las áureas cubetas.
Con las alas de fragancia bendita,
desde el cielo, atraviesan la tierra
y van saturando el universo
de resonancia y armonía.
Goethe

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